Museo arqueológico

Museo arqueológico

En 1901, durante una excavación realizada por el arqueólogo Leopoldo Batres, el basamento de este edificio quedó al descubierto. Se hallaron los restos de una escalinata con alfardas intermedias que probablemente comunicaba con el templo de Coateocalli, un espacio dedicado a los dioses de los pueblos conquistados, o bien con el templo de Cihuacóatl.

En ese mismo contexto se registró el hallazgo de dos esculturas de piedra: una serpiente de fuego, xiuhcóatl, y un recipiente para ofrendas en forma de jaguar, océlotl cuauhxicalli. Ambas piezas dan testimonio de la dimensión ritual y simbólica de este espacio.

Después de permanecer oculta bajo el patio durante muchos años y tras recibir trabajos de mantenimiento, la excavación quedó abierta al públicoen 2018 como la primera ventana arqueológica en el Centro Histórico de la Ciudad de México.