Sobre esta Exhibición
A diferencia de regiones más secas del planeta, como Egipto y la costa de Perú, el clima de nuestro país no favoreció la conservación de los textiles creados hace varios siglos. Entre los pocos fragmentos y muy escasas prendas completas que sobrevivieron, encontramos algunos ejemplos tejidos con algodón sin teñir, cuyos diseños se lograron mediante cambios en la técnica y la densidad de los hilos. Este interés por los efectos sutiles producidos al manipular los hilos en la tela, evidentes a contraluz, sigue vivo en diversas regiones del país. Algunas de estas técnicas en blanco parecen ser originarias de México, pues no se conocen en otras zonas del mundo. Ponen en evidencia, de este modo, la creatividad de las artistas del telar, que han sido y siguen siendo mujeres, con pocas excepciones. Junto con los delicados tejidos de gasa labrados en diversas comunidades indígenas, destacan las servilletas y manteles que tejían antiguamente las mujeres afromexicanas de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca y las mujeres mestizas en Jalisco y San Luis Potosí.